miércoles, 5 de septiembre de 2012

Presentando al niño imprudente

En inglés: reckless, imprudente o temerario es la mejor definición de mi hijo. Y quizás, admito que yo tenga algo de culpa, porque le he dejado andar como una cabra loca desde bien pequeñito. Y de pequeñito me refiero a los 3 meses, sí señoras y señores, un bebé que con 3 meses ya se arrastraba cual soldado por el barro y recorria una habitación de lado a lado sin despeinarse. Sí, queridas, llevo desde los tres meses detrás de él, no para. A los 5 meses una habitación era poco, ¡se iba a explorar por tooooda la casa! A los 8 meses se levantó del suelo y empezó a ponerse de pie con algo de apoyo y empezó a gatear levantando la tripa del suelo, hasta entonces venía usando la técnica "soldado de comando" (apoyaba los codos y tiraba de su cuerpo serrano). La criatura rompe-espaldas pesa 13 kilazos (hace 18 meses el 2 de octubre) conocemos a niñ@s de hasta 4 años que pesan eso. Nació con la nada despreciable masa de 3 kilos 835 gramos, que me dejaron los brazos con agujetas los primeros quince días de maternidad, maravillosa por otra parte (mamaba cada 2 horas día y noche, dormíamos el resto del tiempo, paseabamos y vuelta a empezar). Así hasta llegar a hoy, que el tío sigue pidiendo bibe por la noche (con cereales, ni más ni menos) y se llega a meter hasta 1 litro de noche desde después de cenar hasta el desayuno.

Todo eso os puede parecer que me quejo de hijo, pero qué va. Estoy maravillada con él. Es un torete, pero adorable, super cariñoso, lindo como él solo, guapísimo y cabezota. No para, todo le gusta y le interesa. Es muy observador. Desde que va en silla (hacia los 5 meses) le das un cuento y se puede pasar bastante tiempo mirándolo (porque evidentemente no sabe leer), pero la gente alucina porque mira y observa tan fijamente que parece que lee, jajaja. De hecho, cuando vamos en coche, si no va dormido, llega a estar hasta 45 minutos entretenido él solo "leyendo" el mismo cuento.
Bueno, y para terminar, no puedo resistirme a poneros esta foto, aunque aquí tenía solo 10 mesitos y ya está bastante más grande, tiene una "pose" de revista, jajaja.


2 comentarios:

  1. Ostrás es muy grandeeee!! En la foto es como mi Gordito (destronado por tu gordito) ahora, que tiene 22 meses. Que bueno lo del cuento, los mios no aguantan ni 5 minutos sin mordero, comerlo, romperlo o tirarlo...supongo que ya les llegará la etapa del gusto por los libros si Dios quiere.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, sí que es grande, díselo a mi espalda. Pero aún así, le cojo todo lo que puedo, porque es muy cariñoso y me da muchos abrazos y besos. Ay, le adoro!!!

      Eliminar

Un blog se alimenta de tus comentarios, pero por favor, se respetuoso.

Posts relacionados