martes, 12 de noviembre de 2013

Au revoir vacaciones de Babymaker

Ya hemos vuelto de la boda... 800 km de viaje. Lo hicimos en dos etapas, porque con los niños tienes que parar a menudo para que no se cansen tanto de ir atados a las sillas. El resultado: dos etapas, de 6 horas cada una, con las paradas de rigor incluidas. Un palizón!!!! Y encima, para ir de boda con un niño y una bebé, no te digo nada. Aunque lo hemos pasado genial, ya os contaré la boda en otro post.

La cosa es que Babymaker había cogido unos días de vacaciones antes de la boda y ayer (para poder hacer la vuelta en dos días), y hoy ha vuelto al "cole". Se le hacía cuesta arriba, porque uno se coge vacaciones pero el trabajo no, así que a la vuelta tienes tus miles de mails acumulados, tus miles de secuaces deseando cazarte para que hagas lo suyo y un montón de entregas pendientes para las que ahora tienes menos tiempo. Es de locos, trabajos en los que no te puedes ir de vacaciones porque al final, lo recuperas antes y después. Es injusto, pero más injusto es no tener trabajo, estando como estamos. Me da coraje, y me entran ganas de volver a trabajar para darle un respiro, a él y a la economía familiar. Pero luego me da miedo cómo lo haría con los peques, que me da mucha penita dejarles más horas.

Hoy Reckless se ha levantado y lo primero que ha hecho ha sido preguntar por su padre. Al decirle que estaba en el trabajo me ha dicho que él también iba a ir a trabajar... pobrecillo. Claro, todos estos días viéndole en casa al levantarse, viniendo a nuestra cama a despertarnos a los dos... Le hemos llamado y le ha contado sus cosas: lo que ha soñado, lo que ha desayunado y a lo que iba a jugar, ¡qué mono! Por supuesto, el padre se ha derretido y creo que le hemos hecho más difícil todavía la vuelta al cole... ¡¡Lo siento Babymaker!! Es que me ha pedido llamarte para decirte hola.

Y aquí yo de vuelta a mis rutinas, hacer la comida para tenerla lista cuando al peque le entre hambre, hacer el menú y la compra semanales, ir recogiendo las maletas y poniendo alguna lavadora (que tenemos trabajo acumulado). También tengo pendientes los deberes de francés de las dos clases que he perdido con el viaje para la boda. Así que ahora que duermen los peques, en lugar de echar la siesta (más por pereza que por sueño, sería), voy a aprovechar a estudiar un poco.

Tenemos una lluvia fina de cortina y hace frío, tomaremos un chocolate para merendar que siempre levanta el ánimo. Así pasaremos la tarde de este martes que se nos hace más duro por echar tanto de menos a Papá.

6 comentarios:

  1. Qué pereza volver al trabajo después de las vacaciones! y qué pereza empezar al día sin babymaker!
    No sé cual de los tres lo echará más de menos, pero me parece a mi que no era Reckless! jajaja
    Espero la crónica del bodorrio.
    Muaks

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  2. Aix...Peque siempre me dice que no quiere que trabajemos...(y eso que dentro de la malo, algunas tardes libres tenemos!).
    Buen provecho!
    Muas!

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  3. Ánimo, que feito cuando extrañan a papá o a mamá y preguntan por qu elos dejan por ir a trabajar, hay edades en las que es difícil explicarles. Que rico un chocolate!!
    Besotes

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  4. Uyyyy. Ese viaje tiene que haber sido agotador... Estoy deseando leer la crónica de la boda. Qué penita da cuando preguntan dónde está papá o mamá... Pero bueno, así es la vida. Besotes!!!

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  5. Esas vacaciones en las que casi uno necesita vacaciones de las vacaciones al volver, me suenan :) Pero si lo habeis pasado bien, al menos eso que queda. Animo para los dos con la vuelta a la rutina porque es verdad que cuesta hacerse, y a los peques tambien. Besos!

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  6. Es que se está taaaaaan bien juntitos de vacaciones, verdad??? Ánimo, que el chocolate quita todas las penas :p

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