domingo, 9 de junio de 2013

Voy a ser tía

La hermana de Babymaker se quedó embarazada unos 10 días antes que nosotros y esperaban a su primer hijo con mucha ilusión. Ha tenido algún que otro achaque durante el embarazo, y aunque pensaba que su parto iría fenomenal, de forma natural, esta semana han visto que tiene poco líquido amniótico y le van a inducir el parto este domingo... parece que en esta familia los niños nacen programados. Si pudiese pedir un deseo sería un tercer hijo con un embarazo fantástico y dar a luz en mi casa, de forma natural... como más de una de vosotras, ya lo sé, jajaja!!!

La cosa es que hoy le inducen el parto, aunque la pobre tiene el cuello poco maduro y poco líquido, así que mi suegra teme que le cueste más de lo que me costó a mí la inducción y acabe en cesárea. Dios no lo quiera... y tengamos un sobrinito que venga al mundo por vía vaginal y su mamá disfrute del parto como hice yo, en la medida que se puede disfrutar un parto inducido.

Ya os contaré cómo ha ido todo, pero estoy super feliz de convertirme en tía y volver a coger un pequeñín de la familia en mis bracitos: ¡¡¡Nene, te esperamos con mucha ilusión!!!

sábado, 8 de junio de 2013

Parte ginecológico

Ayer estuvimos viendo a nuestra gine. El miércoles me hice una monitorización del latido del bebé y las contracciones. En la media hora que me tuvieron enchufada, tuve una contracción de 80 y tres de 40. Para comparar, las contracciones cuando estás de parto son de 100 y tienes unas 3 en 10 minutos cuando se desencadena el parto.
También me miraron las plaquetas para ver cómo van. El límite inferior es de 150 mil, pero a mí en los embarazos me bajan... así que el 15 de mayo tenía ya 63 mil, el 25 de mayo 67 mil, y ayer 7 de junio tenía 56 mil. Así que mal...
En el parto, si tengo menos de 40 mil no me ponen la epidural a no ser que me hagan antes una transfusión de plaquetas antes y comprueben que me han subido. Por eso lo de poner una fecha para la inducción, porque dar a luz con pocas plaquetas significa que puedo perder mucha sangre. De hecho cuando di a luz a Reckless, me maree al levantarme al baño... demasiado pronto. Lo de ser imprudente, le viene de parte de madre, jajaja!!!
Embarazada de 37 semanas y 1 día
La nena pesa ya 3 kilos 200 gramos, ha venido haciendo 200 gramos a la semana, lo normal. Y el plan es:
  • El viernes que viene volvemos a monitorización y a comprobar las plaquetas.
  • La gine revisa los resultados y me hace un tacto para ver cuánto llevo dilatado.
  • ¡¡¡Nos da instrucciones para inducir el parto el domingo 16 de junio!!!
Por lo que... a menos que tenga demasiadas emociones fuertes esta semana y me ponga de parto yo sola (que no creo, porque el reposo me hace que tenga bastantes menos contracciones), ya sabemos que el domingo 16 de junio, hacia mediodía/primera hora de la tarde tendremos en nuestros brazos a nuestra pequeña.

Y estoy super feliz. No dejo de imaginarme el momento, más o menos, una copia del parto de Reckless, que fue de la misma forma. Llegaré a la Clínica entre las 8:30 y las 9. Lo primero, sacar sangre para comprobar las plaquetas (tardan media hora o menos en mirarlo). Me mandarán a la habitación para ponerme el camisón con el que daré a luz: uno rosa, con el que mi madre me dio a luz a mí y que ya llevé en el parte de Reckless (sí, es muy cursi, pero para mí, muy personal). Me ofrecerán un enema, hay quien lo recomienda y quién no. En el parto de Reckless lo acepté, de los nervios... llevaba varios días... incómoda, jajaja!!!! Cuando estés lista, llamas a la enfermera y te llevan a paritorios. Te meten en una sala de dilatación. Las paredes están pintadas de amarillo, no es muy relajante, pero la verdad es que es una zona bastante tranquila y hasta puedes dormirte. Te monitorizan para controlar las contracciones y el latido del bebé. Te ponen una vía en la mano y al poco rato te enchufan la oxitocina sintética de forma suave. Te hacen un tacto y si ven que las contracciones van despacio, te suben la velocidad a la que va la oxitocina. Un rato después empiezas a notar que aquello se anima y te dan ganas de llamar al anestesísta, mi querido amigo Manolo (¿volverá a ser el mismo?). Ahí es el rato que más susto pasé con eso de que te dicen que te quedes quieta quieta congelada. Pero no notas nada, ni el pinchazo, ni te duele ni nada. Y a los 5 minutos, aquello funciona y deja de doler. Entonces viene la parte donde dilataba mientras dormía y un poco después, tras un tacto, la matrona te dice que ya estás lista para empujar (¿ya? si no he hecho nada...). Pues sí, y te llevan al paritorio. La gine te forra las piernas de sábanas y papeles... y enseguida te manda empujar "en el culo", que tú ni notas dónde tienes el culo ni nada, pero lo intentas con todas tus fuerzas. 25 minutos de empujar fue lo que necesité para salir a Reckless, que pesó 3.835 gramitos. Si la nena es más pequeña y es la segunda, supongo que tardaremos menos, ¿no?

Y entonces... empiezas a disfrutar de la vida de tu hijo/hija. Te conviertes en mamá, en este caso por segunda vez, y la vida te cambia como nunca. Las primeras palabras que le dedicaré a mi hija serán: "Hija, te quiero", para que conozca mi voz y sepa lo que siento por ella desde el primer instante de su vida. 

¡¡¡Me emociono sólo de pensarlo, qué ganas tengo de conocerte princesa!!!!


Así que en unos días, espero relataros algo parecido a esto y contaros que todo ha ido fenomenal y que las dos estamos muy bien, lactando de nuevo y disfrutando de mi nueva familia de 4. 

jueves, 6 de junio de 2013

Seguimos investigando sobre homeschooling

Desde que ¡Mamá qué sabe! me metió el gusanillo con sus meses temáticos... cada vez me interesa más investigar sobre los temas que propone (educación, creatividad...) y cuando veo artículos interesantes me acuerdo de ella y se los mando. El otro día, leyendo a Jaione, Una mamá práctica del blog Más allá del rosa o azul, que también propone de vez en cuando interesantes investigaciones sobre el mundo de los niños, di con un post en el que nos invitaba a leer sobre un proyecto de la OMS sobre Habilidades para la vida.

Empecé a frotar mis manos ante una bonita línea en la que profundizar... espero que a vosotras también os interese, ya que me parecen unas propuestas muy interesantes que se pueden introducir en la crianza y los temas de homeschooling, en general: en la educación de los niños.

Espero que os guste leer sobre ello tanto como a mí.

lunes, 3 de junio de 2013

Conversaciones con Reckless I

Esto de que el peque empiece a hablar está siendo muy divertido. Ya puedes preguntarle cosas y que te responda según lo que él le parece que es mejor, por ejemplo:

Mamá: Reckless, ¿cuántos años tienes?
Reckless: Dos (poniendo los dos dedos índices estirados)
Mamá: Y mamá, ¿cuántos años tiene?
Reckless: Tres (intentando poner tres dedos estirados entre las dos manos)
Mamá: Y papá, ¿cuántos años tiene?
Reckless: ¡¡Ocho!! (poniendo las dos manos con todos los dedos estirados)

Papá: Reckless, ¿cuándo nazca la nena la vas a cuidar?
Reckless: Sí.
Papá: ¿Y la vas a llevar al parque?
Reckless: Sí.
Papá: ¿Y la vas a cambiar el pañal?
Reckless: Sí… ¡No! Mamá.


No sabe nada el niño…

sábado, 1 de junio de 2013

Los 8 niveles de Caridad


Para cerrar el mes de mayo, con nuestro reto de “Dar es mejor que recibir”, os invito a leer sobre los 8 niveles de caridad del judaísmo. Vienen muy al cuento de nuestro reto, y resulta que sin decirle yo nada, ayer viernes, que Babymaker viene a mediodía y yo le espero para comer juntos mientras el peque echa la siesta, se pone a contarme que había estado leyendo sobre este tema. Como cierre del reto, me gustaría contaros sobre este tema, ya que me ha parecido muy interesante.
Resulta que el judío español conocido como Maimónides (Moshé ben Maimón o Musa ibn Maymun) nacido en Córdoba en el año 1.135, redactó en la Mishná (si no me equivoco, una parte del Talmud, la tradición oral judía) las Leyes de la Caridad. Explica que hay 8 niveles de caridad, que corresponden a diferentes de formas de ser caritativo. Resulta muy interesante leer cuales son y pensar en cuales utilizamos normalmente. 

Y os copio aquí para que podáis leerlas:
Hay ocho niveles de caridad, cada uno más grande que el anterior.
[1] El mayor nivel, por encima del cual no hay más grande, es ayudar a un hermano judío concediéndole un regalo o un préstamo, o entrar en sociedad con él, o encontrarle un empleo, a fin de fortalecer su mano hasta que ya no necesita depender de otros...
[2] Un nivel menor de la caridad es dar a los pobres sin saber a quién se da, y sin que el receptor conozca de quien recibió. Pues esto es realizar una mitzvá exclusivamente por el honor de los Cielos. Esto es como el fondo "anónimo" que había en el Santo Templo de Jerusalén. Allí, los justos daban en secreto, y los buenos pobres se beneficiaban en secreto. Dar a un fondo de caridad es similar a este modo de la caridad, aunque uno no debería contribuir a un fondo de caridad a menos que sepa que la persona designada en el fondo es de confianza y sabio y un buen administrador, como el rabino Hanania ben Teradion.
[3] Un nivel menor de la caridad es cuando uno sabe a quién se da, pero el destinatario no conoce a su benefactor. Los grandes sabios solían encaminarse en secreto y poner las monedas en las puertas de los pobres. Es digno y verdaderamente bueno hacer esto si los que se encargan de distribuir la caridad no son confiables.
[4] Un nivel menor de la caridad es cuando uno no sabe a quién se da, pero el pobre conoce a su benefactor. Los grandes sabios acostumbraban atar las monedas en sus ropas, y las arrojaban hacia atrás, y los pobres se acercaban y recogían las monedas de sus ropas para no avergonzarse.
[5], un nivel menor que esto es cuando uno da a la persona pobre directamente en la mano, pero da antes de que le pidan
[6], un nivel menor que esto es cuando uno da a la persona pobre después de que se le pide.
[7], un nivel menor que esto es cuando se da de forma inadecuada, pero de buen grado y con una sonrisa.
[8], un nivel menor que esto es cuando uno da de mala gana.

Cierto es que muchas veces aplicamos este nivel, el más bajo de todos, y aunque siga siendo caridad, que forma tan triste de ser generoso, ¿no? Por lo menos el nivel 7 ofrece una sonrisa, que bien barata es y con todo lo que alegra… deberíamos usarla mucho más a menudo.
Ahora os invito a pensar en “¿Cómo nos gusta que nos ayuden?”. Desde luego, todos elegiríamos que nos ayuden sin pedirlo siquiera y que sea de buena gana, vamos, al menos con una sonrisa, ¿no?
Me parece un precioso tema de reflexión que quería compartir con vosotras para cerrar nuestro mes de “Dar es mejor que recibir”.

Sé que muchas habéis cumplido el reto y lo habéis publicado, pero tanto la Alpaca como yo estamos algo desconectadas y no podremos recoger vuestros retos este mes… (¡¡lo sentimos mucho!!). Volveremos con nuevas ideas en cuanto nos pasen un poco las locuras personales que nos abordan últimamente, así que… hasta nuevas noticias:

¡¡¡el mes de junio os damos vacaciones!!

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