viernes, 23 de mayo de 2014

El peor lugar de la tierra

El vestuario dónde esperas a que te llamen a quirófano para hacerte un legrado.

O dos.

La segunda vez ya sangrando.

Es el lugar donde peor lo he pasado. Esperando. Esperando a que se lleven de mi cuerpo los restos de lo que yo imaginaba como un bebé, mi hijo. Dos proyectos, que no se llevaron a cabo. Dos almas, que me esperan en el cielo.

Mi útero ha albergado 4 bebés, sólo me ha entregado a dos. A dos que quiero con toda mi alma, y que abrazo, nunca con suficiente fuerza, porque parece que pueden escaparse de mis brazos, como mis dos almas se escaparon de mi mente.

No será el mejor día para publicar esto, pero es lo que me quita el sueño ahora mismo. No sé porqué, viene ese lamentable recuerdo a mi mente. El vestuario. Esperando. Sólo me recuerdo rezando, frotando y acariciando mis manos. ¿Por qué había que esperar sola? ¿Por qué ahí, en el peor lugar de la tierra no puedes tener a un ser querido? ¿Por qué cuando más necesitas unos brazos, sólo tienes los tuyos?

Tanto dolor. Y sin embargo, tan compartido. Una vez que reconoces haber sufrido una pérdida gestacional, o dos, otras mujeres abren su alma y te enseñan sus heridas. Las mismas cicatrices. Las mismas dudas, las mismas preguntas. Lo poco que compartimos, coincide en todas nosotras. Estamos marcadas, miramos a nuestros hijos con otros ojos. Lo reconozco en ellas cuando lo comparten. Es difícil compartir algo así, ¿por qué tanto secretismo? Las mismas quejas. La misma incomprensión. La misma falta de empatía.

Duele en el alma como ningún otro dolor que haya sufrido. Sí, hay dolores peores. Dolores que también dejan sus cicatrices. Invisibles para el resto del mundo, pero que están ahí. Y sólo si has sufrido alguna vez sabes reconocer ese dolor compartido.

Cosas peores... las hay. Y también me duelen. No las alcanzo a comprender, pero veo las señales de su dolor. ¿Qué decir? Nada. No hay palabras que curen. Sólo el tiempo... amortigua, que no cura. Deja su marca de por vida. Pero somos fuertes, ¿o nos hacemos más fuertes por sufrir? Debe ser eso. Cambiamos dolor por fortaleza. Y buscamos otro viento con el que navegar. Seguir adelante, o de lado, o a dónde sea. Pero seguimos. Seguimos aquí, seguimos viviendo con lo que tenemos y con lo que no. Pero seguimos. ¿Se trata de eso? Se trata de encontrar nuestro camino, o de buscarlo. Porque no creo que haya una senda del sufrimiento, si no que nos han robado la senda de los cuentos, y para seguir, debemos construir la nuestra propia. Con cada piedra que ponemos en nuestro camino, damos un paso adelante. Con lo que llevamos encima y con lo que no.

Nuestras cicatrices están ahí, pero sólo unos pocos pueden verlas. Muchos menos, comprenderlas.

33 comentarios:

  1. Como me han llegado tus palabras, justo ahora que hace unos días se cumplió 1 año de mi legrado, mi garbancita a la que vi en tantas ecos, la que la vida se empeñó una y otra vez en arrebatarme hasta que lo logró...
    Esperar al legrado, sola, sin tu ropa... jamás me he sentido tan indefensa...
    Ahora mi bebé tiene 2 meses, y me pasa como a tí, una vez perdida la inocencia con la q nos enfrentamos a la maternidad por primera vez, cuando nuestra primera ilusión muere y te desangras por fuera y por dentro todo cambia. Soy feliz porque le tengo a él, sin embargo jamás podré olvidar a la que hubiera sido mi pequeñita y miro ahora a mi niño y sé q la vida tb me lo puede arrebatar, cuando mas feliz me siento aparece esa sombra q m dice q no mi bebé no me pertenece y no queda otra q aprender a ser feliz con miedo.

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    1. Creo que compartimos cicatrices y pensamientos, es increíble reconocer en otra persona los mismo sentimientos.
      Verás que el tiempo cura, cura bastante. Hay que ir apartando el miedo poco a poco y sustituirlo con amor.

      Disfruta de tu peque, al máximo, siempre!!!

      Muchos besos, gracias por tus palabras.

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  2. No se qué decir, yo no he tenido que pasar por eso y espero no tener que pasar por ello jamás, pero cómo madre puedo imaginar la angustia, el dolor y lo que marca una experiencia así. Nadie tendría que pasar por ello y mucho menos solo. Un abrazo enorme.

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    1. No se sabe que decir, y es que no hay nada que se pueda decir. Me quedo con tu abrazo, que eso ayuda, aunque tendremos que hacerlo realidad... ¡¡ansiado viaje a Madrid!!

      Muchas gracias guapa, besos!!

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  3. Si , el peor lugar en el que he estado.... Yo sí que espere acompañada y eso me ayudó mucho, cuando la celadora me vino a buscar fue cuando me derrumbe del todo, lloré y lloré hasta que la sedición hizo efecto. Ahora no puedo dejar de pensar cada día en que fase estaria mi embarazo, como sería...y la realidad es que de momento no lo sentire moverse dentro de mi. Yo creo que sí algún día me atrevo a llamarlo de nuevo (tengo pánico de tener otra pérdida y no me lanzo) será la misma alma/energía que se quedó por el camino y está esperado en algún lugar para venir de nuevo a nosotros.

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    1. Llorar yo lloré después, cada noche, mucho tiempo. El tiempo cura, un poco. Y te diré que se puede, que se puede volver a ser madre después de una pérdida, así que... anímate. Sé que será duro, pero anímate, no te arrepentirás!!

      Muchos besos y abrazos.

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  4. Hoy no tengo palabras, porque nada de lo que pueda decir, calmará tu dolor ni hará olvidar esos momentos.
    Así que te mando un abrazo enorme.
    Hoy virtual, pero ya sabes donde estoy.
    Muaks

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    1. No hay palabras nena. El dolor lo suelto por aquí, y encaro el fin de con otra cara. Aunque más que en casa de mi suegra me gustaría estar con vosotras!!!!! ¡Qué envidia! Brindad por mí al menos!!

      Muchos besos!!! Pasalo genial!! y dales abrazos a todas!!

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  5. Los hospitales son muy fríos y, muchas veces inhumanos. Mi hermana perdió hace poco al que sería su primer hijo. Ha sido terrible. Mucho cariño desde aquí

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    1. Inhumanos sobre todo, los hospitales y algunos trabajadores. Lamento mucho la pérdida de tu hermana. Te recomiendo que la escuches, siempre que lo necesite, para que ella pueda desahogarse y pasar el mal trago. Yo me encontraba muy sola, todo el mundo quitando importancia al hecho tan desagradable de perder a un bebé. No la dejes sola, por favor!!

      Muchos besos y abrazos!

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    2. Desgraciadamente la tengo muy lejos, pero no la dejo sola. Se desahoga mucho conmigo y dice que soy la única que le comprende. Aunque no es del todo cierto, porque ,como bien dices, ésto sólo lo puede comprender quien pasa por ello, Me cuenta todo lo que has dicho: que la gente le quita importancia y que no dejan que se desahogue a gusto. Muchas gracias por tus consejos.

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    3. De nada. Todo lo que sea por poder ayudar a superar un trago así.

      Muchos besos.

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  6. Poco puedo decirte salvo enviarte un fuerte abrazo. Yo no he pasado por eso, pero no quiero ni imaginarlo... ya conté en una entrada que varias madres se me habían acercado en el parque o en el cole para contarme pérdidas gestacionales (de mellizos) o pérdidas una vez nacidos por ser prematuros, entiendo que para ellas contarlo fué una liberación, una forma de mostrarme su dolor, pero a mi me dejó sin saber que decirles y sobretodo me quedó cierto dolor cuando me decían que les daba envidia verme con mis mellis porque ellas perdieron los suyos o a uno de los suyos.

    NO tengo palabras cuando os escucho contar estas cosas, sobretodo porque yo me enfrenté a la maternidad con total ingenuidad, nunca pensé en que algo pudiera ir mal y en que la vida aveces te arrebata aquello que primero te dió.
    Nada de lo que te diga calmará tu dolor.... asique me quedo con enviarte un fuerte beso virtual y un abrazo desde la lejanía.

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    1. Nada se puede decir, pero agradezco tus palabras. Cuesta muchísimo abrir tu alma y contar este dolor con otras personas. Sólo hay que escuchar, con eso ya ayudas un montón.

      Muchos besos!!!

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  7. Qué entrada tan dura, Amagic... Entiendo perfectamente que esas cicatrices queden ahí para siempre. Y sí, te hacen fuerte pero eso no evita que duelan o escuezan de vez en cuando. Un besote, guapa.

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    1. Lo siento, igual no era un buen día, pero anoche no podía dormir, tenía que sacarlo fuera.
      Sí ahí están, no se borran.

      Muchos besos!!

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  8. Hola guapa...Menos mal que no hay que hablar por que tengo un nudo....

    Poco mas que decir, ni que añadir... tú sola lo dices. Hasta que no se pasa...saben que sufres, pero no cuanto.

    Te pueden decir que hay cosas peores pero como le decía a mi marido el otro día: en otras ocasiones "me ha consolado" pero ahora .. .no. Mi pena es mi pena, y es mi luto. Y porque el otro tenga cáncer, no digo que me de igual, pero no me duele menos porque el otro esté enfermo o peor.

    Lo único que me hace es daño eso de: hay quien esta peor. ¿Y por eso no tengo derecho a llorar a mi hijo? ¿por eso no puedo estar mal? En fin...

    ya si me dicen: fue poco tiempo entre que te enteraste del embarazo y el aborto... Y una por educación se mete la lengua en el culo porque lo que te sale es mandarla a tomar mucho por culo a ella...

    Estoy segura, de que a pesar de todo, esto, nos hará mas fuerte. No desconectaremos nunca, pero aprenderemos a vivir. Yo ahora mismo no estoy para dar consejos ni animos, porque bueno..qué te cuento que no sepas hija...? Eso sí, llorar puedo llorar contigo lo que quieras.

    Yo llevo dos noches durmiendo desde que pasó todo ..(pero durmiendo de verdad..no a ratos..) gracias a las pastillas que me mandó el medico. sino creo que me hubiera vuelto tarumba, sin dormir y pensando y con ataques de ansiedad y pánico..

    Ahora estoy también con flores de bach (pruebalas, es natural y calma el momento del chungazo de ansiedad..) y una que lleva pasiflora y mierdecillas de estas....es que yo no entiendo pero es verdad que me están funcionando. Tanto, que ya no voy bronqueando con los coches que me agobian (tu diras..pss! pos vaya ésta con loque me salta.....creeme, soy tó broncosa si alguien me hace algo mal..). Ahora solo me queda tristeza, pero al menos la ansiedad y el miedo a perder el control ya no me viene, y si me da la sensación de que viene, rápido goticas bajo la lengua y a relajarse..

    En fin ..como puedes ver voy de un tema a otro.. (efectos de estar medio dormida cerebralmente hablando...), pero entiendo esos días como el que tu has tenido en el que "sin razón" te sientes como si tuvieras una loza encima, el pecho oprime, miras a tus hijos y te horroriza que les pase algo, porque realmente, eres consciente de que les puede pasar! Sabes que no es racional el miedo, pero la cabeza sigue ahí... En fin, debemos tener presente que son días.

    Por cierto me alegro que hoy estés mejor. AL igual que conté contigo, ya sabes que me tienes ahí. Te dejo y te mando un abrazo gigante. yo a ver si me animo a actualizar hoy. que tengo entrada a medio hacer...y no será mas animada que la tuya pa que engañarnos..

    un abrazo y un beso. Rezo por ti.

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    1. Un abrazo, un beso y una sonrisa para ti. Eres genial nena, eres un sol. Espero que vuelvas a brillar con toda intensidad dentro de poco.

      Yo también rezo por ti, guapa!!

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  9. Ya lo digo yo:

    pa no tener ná que añadir... ¬¬



    (espero te rias con esto. ) un beso. :D

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  10. Qué horror... No quiero ni imaginarme lo horrible que debe de ser y ojalá nunca tenga que vivirlo...

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    1. Por supuesto cariño, no tiene por que pasarte nada malo.

      Un beso enorme!!!

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  11. Te entiendo perfectamente. Yo tambien creo que algún día podré abrazar ese pequeño angel de la guarda que desde donde esté vela por nosotros. Son momentos muy intimos que guardaremos dentro de nuestro corazón toda la vida. Besos.

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    1. Y tan íntimos. Comprensión en el silencio, nada que decir.

      Un abrazo, y muchos besos.

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  12. qué decir que no te hayan dicho ya.... un fortísimo abrazo y un gran beso.
    Somos duras. Mucho. Perder un hijo es una herida que nunca cicatriza pero poco a poco deja de sangrar. Unos días duele más, otros menos pero siempre está ahí.
    Deseo de corazón que tengas mucho apoyo para ayudarte a llevarlo

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    1. Muchas gracias por tu cariño. Encontré todo el apoyo que necesité en mi marido, gracias a él voy superando todo día a día.

      Un abrazo enorme para ti también. ;)

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  13. Buuuufff...qué bien lo describes y qué identificada me siento, no estuve esperando sola pero igualmente me sentía taaan sola...y después la poca importancia que le da todo el mundo a lo que has vivido, es un infierno... Besos

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    1. Me llama la atención lo parecido de las vivencias que sufrimos quienes compartimos esta cicatriz. No volveremos a pasarlo, nena, nunca más!!!

      Besos.

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  14. Lo siento muchísimo cielo, no tenía ni idea. A una amiga le pasó y lo más duró fue la soledad y la frialdad con la que la trataron. Creo que es un momento muy duro y que todo debería estar pensado para acompañar, física y psicológicamente a esa mujer.
    Céntrate en lo bueno, los dos ángeles que tienes contigo. No puedo decirte nada más para reconfortarte, más que lo siento muchísimo.
    Un abrazo muy grande.

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    1. Creo que los hospitales deberían tratar este tema con su personal y prepararles con algún psicólogo para que sepan cómo actuar con quienes lo sufrimos. Hay poca empatía, y con el entorno familiar-social también.

      Me centro en lo bueno siempre que puedo. Muchas gracias por tus palabras, recibo todo tu cariño!!!

      Besos.

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  15. Vaya malas experiencias. Y lo peor es que hayas tenido que pasar por algo así más de una vez. El trato de este asunto en los hospitales a veces deja mucho que desear, con equipos médicos que están más que acostumbrados a hacer su trabajo sin ponerse en la situación del paciente, que no está allí por haberse roto una pierna sino porque va a perder un hijo. Menos mal que aunque las cicatrices no desaparezcan, tienes dos churumbeles que te harán disfrutar a lo grande de la vida y relegarán todos estos malos ratos a un mero recuerdo.

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    1. Eso le decía a Irene, que estaría bien preparar a los profesionales que toman contacto con mujeres que pasamos por ésto.
      Tengo dos alegrías como dos soles, y me ayudan mucho a olvidar los malos ratos.

      Muchas gracias por tus palabras, besos!!

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  16. He llorado con tu post. Q lugar más frio, lo recuedo bien. Sola, llorando, sin gafas. No veia lo que rodeaba, me moría de frio y de pena. Me despedí como pude, le di las gracias al bebé que se marchaba por aquellos 28 dias en que supe de su existencia. Y luego el vacío. ..
    Tiempo después en la consulta de la dentista no hacía efecto la anestesia para quitarme una muela. Me empecé a revolver nerviosa en el asiento, las inyecciones me asustan. La dentista, preocupada, intentó animarme: "piensa en lo mejor que te haya pasado en la vida". Me costó un esfuerzo enorme no llorar: la imagen que me vino a la mente fue la de un niño pequeño mirandome sonriente. Lo mejor de mi vida fue ese hueco que hice en mi alma a una criatura que nunca pude abrazar. Y ahora, al escribirte, vuelvo a llorar.
    Han pasado casi 5 años, 2 hijos, muchas otras lágrimas. ..y todos los 10 de junio (fecha en que salía de cuentas) vuelvo a recordar al bebé imaginado y amado.
    Gracias por tu corazón abierto.

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